lunes, 19 de diciembre de 2011

Adiccciones, somniferos y una tarde aburrida.

Saber que algo (alguien pero para no darle nombre propio lo llamaremos "algo") no es bueno para ti de ninguna forma es algo que te desaliente a dejar de hacerlo. Se siente bien: hazlo. Tan simple como eso. Sí, amanecerás con dolor de cabeza preguntandote de dónde sacaste el valor de decir/hacer/creer/engañar/enamorar/amar lo que te destruye. Pero es divertido. Como caminar bajo la lluvia con 39 de fiebre.
















Admitamoslo. Nos gusta lo que nos lastima. Y es que de tanto dulce te da diabetes. En mi caso terminaré con un hoyo en el estomago por emborracharme con salsa valentina. Es mi decision. Tú terminarás llorando por un tipo que no te quiere y solo juega. Ella terminará con remordimiento por romperle el corazón. A nadie le incumbe los criterios con los que tomes tus decisiones mientras sean tuyas y te hagas responsable. Sin culpar a otros cuando te rompas la pierna en vano.














Confesiones. Cada dia elijo una nueva. La del hoy es que estoy consciente de que me atrae lo adictivo, lo agresivo, ligeramente malo, ligeramente prohibido y extremadamente sensual. Sensual en especial, lo sexual no es tan prioritario. Sensual cuando sientes su aliento en el oido, cuando te escribe un poema que parece que te acariciara en medio de la noche fria. Sensual, sentidos. El aroma que impregna su chamarra, la fuerza de su voz, la aspereza de sus manos y el tacto agil de sus yemas. Y estoy consiente de que esa malsana atraccion me ha hecho cometer estupideces, me ha metido en problemas. Y por eso soy lo que ves.














Confesion numero dos de hoy. Soy buena. Jodidamente buena. Me preocupo por mis amigos, ayudo a quien lo necesita. aprendi que engañar, mentir, intrigar son formas bastante desagradables de vivir la vida. Y soy auténtica. Auténtica a rabiar, auténtica hasta que me duele y hasta que a las personas comienza a disgustarles. Soy buena como el pan con mermelada libre de azucar. Y por eso me atraen los chicos malos, los rude boys que se me topan. Por eso escucho sus penas, les doy mi hombro y termino contra la pared de su patio, de su habitacion, de la biblioteca, del armario o del auto. O termino sola contra mi cama. Leccion del dia: No la dejes rota y atractiva.














Como decia, nos gusta lo que nos lastima. Lo que nos desgarra lentamente. ¿Para que fumar o beber con una psique tan retorcida?


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